La entrada al Polígono 27 de Martutene, el pulmón industrial y empresarial de Donostia-San Sebastián, está viviendo una metamorfosis sin precedentes. Lo que durante décadas fue un acceso de marcado carácter fabril y tránsito pesado, se ha transformado en un punto neurálgico que mezcla el turismo de negocios, la agresiva competencia de los carburantes y una creciente demanda de reordenación urbana por parte de los usuarios.
Recordemos que el puente de entrada al polígono 27 de Martutene sobre el río Urumea se inauguró en Octubre de 1993 y fue pagado en su mayoría con el dinero aportado por los propietarios del polígono.
Un nuevo icono visual: El Aparthotel DWO San Sebastián
El cambio más evidente en el skyline de la rotonda de entrada es la imponente silueta del Aparthotel DWO San Sebastián. Con su fachada de líneas vanguardistas, colores agradables y preciosas vistas al río, el edificio rompe de manera radical con la estética industrial tradicional de la zona.
Este establecimiento no solo ha modernizado la estética del acceso a Martutene, sino que ha introducido un perfil de visitante dinámico: profesionales, empresas del propio polígono que ahora disponen de alojamiento premium para sus clientes, y turistas que buscan la comodidad de un espacio moderno bien conectado. Una inyección de vitalidad, elevando el valor urbanístico de un entorno históricamente gris.
El fenómeno de las gasolineras ‘Low Cost’ sacude la hostelería local
Si el hotel ha cambiado la estética, las dos estaciones de servicio de bajo coste, han revolucionado por completo el día a día socioeconómico del polígono.
- Impacto comercial: La llegada de estas enseñas ha desatado una auténtica «fiebre del carburante» que atrae diariamente a cientos de conductores ajenos al polígono, dinamizando indirectamente el comercio.
- El sector hostelero, en pie: Los bares, restaurantes y cafeterías de la zona asisten a este fenómeno con expectación. Por un lado, se benefician del mayor flujo de transportistas y trabajadores que aprovechan el repostaje para consumir. Por otro, la alta rotación y el tráfico derivado han generado un ecosistema comercial mucho más competitivo y acelerado, obligando a la hostelería tradicional a adaptarse a un ritmo de consumo más ágil y demandante.
Clamor por la seguridad: Usuarios piden mover la parada de la Compañía del Tranvía de San Sebastián

Sin embargo, no todo son luces en este proceso de modernización. El espectacular incremento del tráfico en la rotonda de entrada —agravado por el trasiego de camiones pesados, clientes de las gasolineras y huéspedes del hotel— ha puesto en el punto de mira la parada de autobús situada en la propia rotonda (servida por las líneas 26 y 31).
La voz de los usuarios: «Esperar el autobús aquí se ha vuelto insostenible. El ruido, el humo y la sensación de inseguridad por la cantidad de vehículos que entran y salen continuamente de la rotonda hacen que el servicio sea incómodo».
Trabajadores y viajeros habituales han comenzado a alzar la voz para exigir a las autoridades municipales una modificación urgente del servicio. La petición es clara: trasladar la marquesina a un punto más protegido, tranquilo y seguro, alejado del «embudo» circulatorio en el que se ha convertido la rotonda, garantizando así una espera digna para quienes se desplazan diariamente en transporte público.
La rotonda del Polígono 27 ya no es solo una puerta de acceso a pabellones industriales; hoy es el reflejo de una Donostia que se expande, se moderniza y se enfrenta al reto de equilibrar el desarrollo económico con el bienestar y la seguridad de sus ciudadanos.
- Remitido: Xio Segundo para https://GipuzkoaDigital.com 30 Mayo 2026
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